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| El equipo del horror |
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Red Sox: el equipo de béisbol Bob Minzesheimer |
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En una tarde lluviosa en el estadio de los Yankees, New York venció a Boston 14 a 4. Pero eso fue ya hace un tiempo. Hoy, King estará en un territorio amigo, el Fenway Park de Boston, donde su amado Red Sox se enfrenta a los Anaheim Angels, en el primer encuentro de los playoffs por la Liga Americana (los Red Sox finalmente serían los campeones de la liga).
King y su compañero novelista Stewart O'Nan están aquí trabajando, si se puede llamar de esa forma. Están escribiendo un libro sobre las idas y venidas de esta temporada, vistas por dos apasionados fans de los Red Sox con cierto talento para las historias de horror.
Más allá del resultado final que hubiesen obtenido los Sox, el título del libro es Faithful (cuya traducción sería fidelidad), y se editó a fines de noviembre. Su primera tirada tuvo la impresionante cantidad de 500.000 copias. El editor Nan Graham, un fan de los Red Sox pero oriundo de New York, dice: "Los fans de los Sox siempre deben revivir las temporadas malas, por eso me pareció bueno que pudieran revivir una temporada memorable, que terminó con la obtención de la Serie Mundial".
King comenta además que él y O'Nan tienen en el contrato una cláusula "escaladora" casi deportiva: el monto del contrato aumentaba si los Red Sox ganaban la Serie Mundial. La última vez que ocurrió eso fue en 1918. Pero tal como pueden contar las generaciones de fans de los Sox, estuvieron cerca en 1946, 1967 y 1975, y a un paso de ganar todo en 1986.
El título del libro proviene de "the Fenway faithful", una frase utilizada por los periodistas deportivos para describir el largo sufrimiento de 92 años que arrastran los asistentes al Fenway Park.
"Me gusta como siente el corazón de un fan de los Sox", dice O'Nan. "No importa lo que pase, no importa lo que suframos, no importa lo furioso que estemos, siempre alentamos a nuestro equipo".
El novelista John Cheever, que nació en Massachusetts pero vivó gran parte de su vida en New York, una vez dijo: "Todos los hombres literarios son fans de lo Red Sox. Ser fan de los Yankees en la sociedad literaria es poner en peligro tu vida".
A lo que King, nacido en Maine, el costado norte de la Nación Red Sox, agrega: "Todos los hombres literarios no son fans del béisbol". Pero está de acuerdo en que la mayoría de los escritores a los que le gusta el béisbol, son fans de los Red Sox: "Quizás, porque en el fondo del corazón ellos saben que los libros son causas perdidas".
En el béisbol, no hay causa perdida mayor que los Red Sox. Durante las pasadas ocho décadas, ningún equipo ha ganado tantos partidos sin poder llevarse el premio final: la Serie Mundial.
El mes pasado, en el estadio de los Yankees, King, vestido con la chaqueta de los Red Sox y calzado con el guante de su hijo, fue reconocido por algunos espectadores.
Un fan de los Yankees, escuchando el partido por la radio, gentilmente le comentó a King: "Están diciendo que tú estás aquí y esto se está convirtiendo en una verdadera historia de horror para los Red Sox".
King respondió: "Eso es muy original".
Y cuando los fans de los Yankees comenzaron a entonar el cántico ritual que dice "¡1918! ¡1918! ¡1918!" para recordar la trágica historia de los Red Sox, O'Nan tuvo una clara respuesta: "¡2003! ¡2003! ¡2003!". Y agregó: "Es bueno estar en el estadio de los Yankees, donde se hizo gran parte de la historia de los Marlin de Florida". Los Yankees, campeones mundiales en 26 oportunidades, perdieron el año anterior con los Marlins. Pero primero, una vez más, ellos eliminaron a los Red Sox de la Serie Mundial.
La amistad entre King y O'Nan surgió de una manera extraña, a raíz de un conflicto literario.
O'Nan quería que su tercera novela llevara por título Dear Stephen King. El personaje principal de la misma, una condenada a muerte para cuya ejecución faltaban horas, respondía a un cuestionario enviado por King, quien había comprado los derechos para su historia de vida.
King dice: "Amaba el libro, pero odiaba el título. Sentía que me estaban usando".
La condenada veía a King como "la figura del definitivo juez y confesor, alguien que puede entender cada terrorífico deseo americano", agrega O'Nan. "Y por supuesto que ella le mentía, tratando de verse mejor. Por eso la novela era como un juego y a la vez una sátira sobre el apetito y la inocencia norteamericana".
O'Nan, que admira a King desde los 13 años, cuando leyó Carrie, tuvo que cambiarle el título a su novela, para finalmente llamarla The Speed Queen. El se dio cuenta de "cuanta gente hay queriendo un poco de Stephen King. Es un nivel de celebridad que no deseo a nadie".
Fue durante esta disputa literaria que los dos escritores descubrieron su mutuo afecto por los Red Sox. "El béisbol nos hizo amigos", dice King. Desde su casa en Bangor, Maine, comenzó a intercambiar emails con O'Nan, que vive en los suburbios de Hartford, Conn.
Durante la última temporada, los intercambios crecieron a un ritmo increíble, los que les dio la idea para un libro. El ve la obra como "una mirada interior a lo que significa ser un fan de los Red Sox, no una mirada interior a los Sox. Eso lo puede hacer mucho mejor cualquier periodista especializado".
King participó en cerca de 30 juegos esta temporada, la mayoría en Boston y algunos pocos en Tampa Bay. O'Nan ha asistido a cerca de 50, todos en Boston, con la excepción de "aquella monstruosidad en el Bronx". Desde abril, "he podido ver 130 de los 162 juegos de la temporada, ya sea en vivo, por TV o la radio; fueron muchos pero nunca suficientes".
Al comienzo de la temporada, King participó de una ceremonia inaugural, realizando un pitch. (El recuerda que los Red Sox perdieron ese juego). Pero ningún escritor ha tenido un acceso especial al equipo. El libro, dice O'Nan, "no es sobre el equipo, sino sobre como somos los fans a través de la temporada, y a través de nuestra rica y tortuosa historia".
King, de 57 años, recuerda cuando tenía 8, "viendo los juegos con mi tío Oren, en la época que jugaba Ted Williams... me daba un sorbo de su cerveza cada vez que Williams acertaba un punto, algo que era frecuente. Probablemente ahí estén los orígenes de mi alcoholismo".
El estuvo sobrio durante casi 16 años, pero siguió adicto a los Red Sox. Al día siguiente fue atropellado por una minivan y casi murió en el accidente, en 1999. El Hospital Central de Maine reportó en ese entonces: "El estado mental de King es muy bueno. Incluso, esta mañana le pidió a su esposa, Tabitha, que le leyera el resultado del partido de los Red Sox". La noticia era buena: los Sox vencieron a los Texas Rangers por 7 a 4.
O'Nan, de 43 años, nació en Pittsburgh, cuatro meses después de la victoria de 1960 de los Pirates sobre los Yankees. "Nací hecho un campeón mundial", bromea. En el estadio de los Yankees lució una vieja chaqueta de los Pirates, con el número 9 en tributo a Bill Mazeroski, figura clave en el triunfo de los Pirates en aquel partido.
O'Nan se hizo fan de los Red Sox luego de ingresar a la Universidad de Boston en 1979. El cuenta que el Fenway Park, "con sus dimensiones tan particulares, me recuerda el viejo Campo Forbes, el parque en el que crecí. Y el equipo me recuerda muchos a los viejos Pirates".
Los Red Sox también impactaron en la sensibilidad literaria de O'Nan. Tal vez por eso la mas conocida de sus seis novelas, A Prayer for the Dying, es una especie de novela de horror introspectiva. Está ambientada en una pequeña ciudad de Wisconsin atacada por plagas de proporciones bíblicas: primero una epidemia de difteria, luego un fuego abrasador.
Los buenos escritores, dice O'Nan, tienen un "trágico y complejo sentido de la vida y simpatía por los desválidos. El béisbol requiere paciencia y comprensión, como escribir". King agrega: "Los escritores aman el béisbol porque tiene reglas pero no reloj. Es un juego construido por párrafos que se llaman entradas, en una temporada donde los capítulos son llamados juegos".
El béisbol ha estado presente en casi mas de 40 novelas de King. Bev Vincent, quien escribe la columna sobre King News from the Dead Zone para la revista especializada Cemetery Dance, dice: "Casi no hay una novela donde en algún momento dos personajes discutan sobre béisbol, y usualmente uno de ellos es fan de los Red Sox".
La novela de King de 1999, The Girl Who Loved Tom Gordon, trata sobre una niña de 9 años perdida en los bosques de Maine, que encuentra apoyo en los imaginarios consejos de su héroe, el pitcher Tom Gordon, que en ese momento estaba con los Red Sox y ahora con los Yankees. Recientemente ha sido convertido en un libro para chicos.
Por otro lado, un episodio de la miniserie televisiva Kingdom Hospital, también de Stephen King, presentaba al jugador de béisbol Earl Candleton. Era un homenaje a Bill Buckner, un jugador real, cuyo error en una bola fácil le costó a los Red Sox la Serie mundial en el año 1986. Pero, a diferencia de Buckner, Candleton tuvo una oportunidad de redimirse y corregir su error. Y en la historia épica en siete volúmenes The Dark Tower, dos de los personajes le preguntan a otro, que ha visto el futuro, si los Red Sox van a ganar la Serie Mundial.
El mes pasado, en aquella tarde de lluvia y viento, con los Red Sox perdiendo 13 a 0 luego de seis entradas, King le sugirió a O'Nan que era un día en que no deberían seguir con la idea de la "fidelidad". "Stewart, esto es una trifecta", dijo King. "Los Red Sox están siendo vapuleados. Estamos en cero. Y está lloviendo".
"Pero hemos tenidos nuestros grandes momentos", replicó O'Nan. "Stewart", atacó King otra vez, "esa es la lógica de alguien que está en un accidente de tránsito y tiene una visión clara de las víctimas".
Luego de que el jugador David Ortiz quebrara, en ese mismo partido, el
marcador en cero de los Red Sox, los autores de Faithful decidieron
que era el momento de continuar. La temporada no había terminado
todavía. Y el tiempo les dio la razón.n