Nº 69 - SEPTIEMBRE 2003

Reencuentro

Volver a encontrarse con la obra de
Stephen King después de un tiempo

Javi
Toledo, España

 
levo varios años leyendo esta revista que pretende (con gran acierto) desgranar y profundizar en la vida y obra de uno de los autores más influyentes del último cuarto del siglo veinte, y quién sabe si del primer cuarto del siglo actual.

Sin embargo, en los últimos tiempos, mi atención literaria se desplazó de Stephen King hacia otros autores, ya que me di cuenta de que leer tantos libros del mismo autor estaba sesgando mi capacidad de lectura, y únicamente era capaz de acoger con agrado un libro si lo había escrito Stephen King. En otras palabras, Stephen King se había convertido en mi droga literaria.

A modo de hijo-lector pródigo, en los últimos dos años y medio he conocido otros autores actuales de novelas de misterio (con sorpresas tanto agradables -Stephen Doybins-, como desagradables -Joaquín de Saint-Aymour-), me he sumergido en el universo tolkieniano, he leído algún que otro ensayo, y he tocado algo de filosofía centroeuropea de principios del siglo veinte.

El Cazador de Sueños (Dreamcatcher) supuso mi recaída...

En él volví a encontrar al viejo Stephen King que me encandiló con It, Posesión o Desesperación, aunque fuera de soslayo. Me encantó el ka-tet formado por el cuarteto protagonista. La historia era buena, pero, como siempre, llevada al paroxismo por el autor. Fue el principio de la recaída. Algo suave.

El verdadero problema llegó con Jack el Viajero y su Talismán. Llevaba mucho tiempo queriendo encontrar ese libro, y al fin lo hice, en edición de bolsillo, como yo quería. En primer lugar, tengo que pedir perdón al señor Straub por tratar este libro como si fuera exclusivamente de Stephen King pero... ¡es tan de su estilo!

Si entrara a comentar la obra, no terminaría. Lo único que puedo hacer es recomendárselo a todos aquellos lectores que adoran al King fantástico, de ciencia-ficción. Tras El Talismán, le llegó al turno a From a Buick 8 de ser devorado. ¡Qué gran libro! ¡Qué simpleza! Se podría resumir en dos líneas, y aún así resulta una maravilla. En mi opinión, supone el regreso del King clásico de pequeñas historias, al estilo de Carrie (¡no puede haber nada más "clásico" que Carrie!), en la que hay una pequeña-gran aventura que ocurre a un pequeño grupo de personajes, sin pies ni cabeza, y que pasa inadvertida para el resto del mundo.

Y, por último, como paso predecible, en mis constantes viajes de autobús estoy leyendo Casa Negra (Black House), la segunda parte de El Talismán.

Es una obra tremenda en todos los sentidos: brutal y profunda, fantástica, pero (¿por qué no?) real. Quien espere una continuación "lógica" de El Talismán (como yo lo hacía), se va a encontrar con una sorpresa, con un Viajero un poco distinto. En mi opinión, tanto este libro como su primera parte, pueden pasar al podium kingiano que constituyen It, Desesperación y la saga de La Torre Oscura.

Querido amigo, si has sido capaz de leer esta pequeña experiencia sobre mi reencuentro con Stephen King, eres claramente de aquellos que te arropas minuciosamente por las noches para no dejar una pierna fuera, no sea que... algo llegue desde la orilla plutoniana de la noche.n