Nº 69 - SEPTIEMBRE 2003

Harry Potter y la
Orden del Fénix

Stephen King y una mirada al deliciosamente oscuro Harry Potter and the Order of the Phoenix, de J.K. Rowling

Stephen King
Publicado originalmente en Entertainment Weekly (julio de 2003)

 
l Volumen 5 de la saga de Harry Potter, de J.K. Rowling, encuentra a nuestro héroe y sus amigos esperando (y agonizando sobre) sus exámenes finales, conocidos en la Escuela Hogwarts como O.W.L.S. (Ordinary Wizarding Levels - Niveles Ordinarios de Hechicería).

Por supuesto, Harry tiene otras cosas por las que preocuparse, la creciente amenaza de Voldemort -conocido como Aquel-Que-No-Debe-Ser-Nombrado- y su seria aproximación a la bella Cho Chang son sólo dos de ellas. Pero aquí, en el espíritu de los exámenes, hay algunas preguntas (y respuestas) propias. La primera es la más importante... y quizás, al fin y al cabo, sea la única que interesa en lo que sea probablemente el libro más analizado desde un pequeño best-seller llamado La Biblia.

1. ¿Es Harry Potter and the Order of the Phoenix tan bueno como los otros libros de Harry Potter?

No. Este en realidad es un poco mejor. El tono es más oscuro, y esto tiene el inesperado -pero muy placentero- efecto de hacer que el sabio humor negro de Rowling brille lo más que puede. ¿Dónde sino en el mundo de Jo Rowling puede uno encontrar entidades sobrenaturales y sus terribles familiares conviviendo codo a codo con guantes vacíos que agitan sus dedos impacientemente, por no mencionar memos interdepartamentales que vuelan de piso a piso en el Ministerio de Magia como aviones de papel?

2. ¿Se cuentan detalles del libro en este análisis?

Detalles de un novelista que piensa que la mejor inscripción jamás escrita en una sobrecubierta fue "Duluth, de Gore Vidal, está debajo de esta tapa"? ¡Que muera el pensamiento!. Pero incluso si contara muchos detalles, ¿cuál es el problema? Pienso que para el momento en que se publique este artículo, el 90% de los maníacos de Potter de todo el mundo habrá terminado la novela y estará comenzando a enviarle cartas a la Srta. Rowling, preguntándole cuando estará listo el volumen 6.

3. Usted dijo que éste era mejor que The Prisoner of Azkaban y mejor que The Goblet of Fire. ¿Hay todavía espacio para mejorar?

Cielos, sí. En términos de la imaginación de la Srta. Rowling -que debería estar asegurada por Lloyd's de Londres (o quizás la Compañía de Seguros Incubus) por los 2 o 3 billones de dólares que ganará durante su vida creativa, que tendría que ser extensa- ella está al tope de su juego. Como escritora, de cualquier modo, normalmente es descuidada (los personajes nunca se ponen la ropa, sino que se "visten a máxima velocidad") y raramente, insegura. La parte de la narración que inspira inseguridad ("¿Me escuchaste realmente? ¿Me entendiste realmente?") es el adverbio, y la Srta. Rowling parece que nunca encontró uno que no le gustara, especialmente cuando se trata de armar diálogos. El abuelo de Harry, Sirius, habla "exasperadamente"; la Sra. Weasley (la madre del mejor amigo de Harry, Ron) habla de manera "grandilocuente"; Tonks (con su particular pelo) habla "seriamente". Y en lo que respecta al propio Harry, habla en forma tranquila, automática, nerviosa, lenta y normalmente -dado que es adolescente- enojosa.

Estos problemas menores no son para nada molestos; son el efecto lógico de una narradora natural que está plagada obviamente de ideas vívidas y alocadas, y que tiene la oportunidad de su vida. Si bien la Srta. Rowling podrá hacerlo mejor, y por el dinero, seguramente lo hará. De cualquier modo, no hay necesidad de todos esos adverbios, que se cuentan de a 8 o 10 por página (en 870 páginas, esto casi forma una novela entera formada por palabras terminadas en "ente"). Porque, realmente -escuchamos, entendemos, disfrutamos. Si los números de venta no indican nada más, al menos indican eso. Y si para el final del capítulo 3 no sabemos que Harry Potter es un hombre joven que se enoja con facilidad, es que no hemos prestado atención.

4. Ha habido mucha discusión -incluso muy acalorada- acerca si los chicos deben o no leer estas novelas, especialmente aquellos que tiene menos de 10 años, ya que contienen escenas vívidas de terror, muerte e incluso tortura. ¿Cuál es su opinión?

Mi opinión sobre esto es una frase de mi madre, en realidad. Ella solía decir, "Si son grandes para entender lo que están leyendo y disfrutar lo que están entendiendo, déjenlos solos -- eso los mantiene lejos de la tierra." También agregaría a su corolario: "Si eso les da pesadillas, no importa."

Los primeros dos Potters son para todo público. Azkaban y Goblet of Fire son para mayores de 13, y Phoenix también es para mayores de 13 por sus dientes... o sus colmillos. ¿Le daría estos libros a mis propios hijos, aunque tuvieran 9, 7 ó 5 años? Si, y sin dudar. El suspenso aquí nunca es lascivo; los sustos están mas balanceados por la simple decencia de Harry, Ron y Hermione. Si enseñar lecciones de vida es una de las funciones de los libros, entonces las novelas de Potter enseñan algunas muy buenas acerca de cómo comportarse bajo presión. Y Rowling nunca predica. Harry y sus amigos se me figuran como chicos reales, no como dioses de hojalata pro-cristianos de un libro de cómics escolar. La Escuela Hogwarts está lejos de la Universidad Bob Jones, que es una de las razones por las que muchos desacreditan a estos libros.

Una pregunta más interesante es... ¿cuándo la Srta. Rowling dejará de escribir historias para chicos y comenzará a escribir para todos, como hizo Mark Twain cuando cambió de Tom Sawyer a Huckleberry Finn y al igual que Lewis Carroll pasó de Alice in Wonderland a Through the Looking-Glass? Pienso que esto es un proceso -casi inconsciente-que comenzó cono el volumen tres Azkaban) y tomó velocidad warp en el volumen cuatro (Goblet of Fire). Para cuando terminemos The Order of the Phoenix, con sus extraordinarios pasajes de miedo y desesperación, la diferencia entre "literatura para chicos" y "literatura" habrá dejado de existir. La última aventura de Potter puede ser The Cather in the Rye, menos las palabras sucias y la bebida... o quizás solo las palabras sucias: ¿o acaso qué es la cerveza de mantequilla?

5. ¿Qué es lo mejor de Harry Potter and the Order of the Phoenix?

Esto es como un golpe con una toalla mojada. Una gran novela de fantasía no podría existir sin un gran villano, y si bien Ustedes-Saben-Quien (seguro que lo saben: Lord Voldemort) está un poco lejos (en la atmósfera sobrenatural) para calificar, la nueva maestra de Defensa Contra las Artes Oscuras, hace mucho para ser considerada. Dolores Umbridge, con su sonrisa amable, su voz juvenil, su cara de sapo y dedos cerdosos, es lo mejor que se creó en villanos desde Hannibal Lecter. Uno no necesita ser un niño para recordarnos a La Verdadera Maestra Terrorífica, la que nos aterrorizaba tanto que teníamos miedo de recorrer el camino a la escuela por la mañana. Una maestra capaz de prohibirle a Harry Potter jugar al Quidditch es capaz de cualquier cosa.

6. Por último, pero no menos importante, ¿qué tan buenos son estos libros, en realidad?

Uno sólo puede suponer... asumiendo, eso es, que uno no tuvo acceso al maravilloso Pensieve Glass, de Dumbledore. Mi opinión es que son muchos mejores que la trilogía His Dark Materials, de Philip Pullman, que es el único competidor contemporáneo que posee. ¿Los chicos (así como los adultos) estarán todavía locos por Harry dentro de 100 o de 200 años? Mi pensamiento dice que estará en una estantería reservada sólo para los mejores; Harry tendrá su lugar junto a Alicia, Huck, Frodo y Dorothy. Esta serie no será sólo para esta década, sino para todas las épocas.n