| FICCIÓN |
| Presentación
|
![]() |
***URGENTE***
***COMPUTADORA DE TRÁFICO 3254885416975078 A FLOTA INTRUSA***
***SOLICITO IDENTIFICACIÓN***
***INDIQUEN DE INMEDIATO RAZA, ORIGEN, PROCEDENCIA, DESTINO Y NATURALEZA DE SU
VIAJE O MISIÓN***
***ADELANTE***
Vamos a encontrar un lugar para crecer. Vamos a salir del mundo de los ciegos. Somos las raíces de los sueños. Somos los acordes angélicos del Orden. Somos los G'narr.
Tenemos una misión que cumplir. Nuestros Sabios lo habían predicho desde el primer principio de las Eras: "Salven a la cultura de Hur". Ahora sabemos que estaban en lo cierto. Nosotros, los G'narr-superiores, vamos a abocarnos a la tarea de salvar a la civilización Hurita de su propia estupidez.
Son seres horribles: su apariencia ofende los sentidos. Sus sistemas de memoria son sumamente imperfectos, pero sus almas también. Son impuros: en nada se parecen a los Seres Gaseosos de Reun o a los Hombres Líquidos de Hilir. En realidad, se parecen mucho más a los habitantes de uno de los salvajes Planetas Rocosos de los Sistemas Exteriores de la Galaxia Hirudia: los Terrestres.
Como los Terrestres, son obscenamente vivíparos; como ellos, alimentan a sus
crías con la leche repugnante de sus pechos.
Los de Hur son, tal vez, un poco más inteligentes y algo más velludos, pero,
en definitiva, se les parecen mucho.
Así es que subimos a nuestras naves, y nos dirigimos a Hur.
Vamos en camino. No porque queramos o lo necesitemos, sino porque ha sido previsto por nuestros Profetas desde tiempos inmemoriales.
Varias naves se pierden en el largo trayecto: una, golpeada por un meteorito; dos más al colisionar entre sí y una cuarta, tragada por la ciclópea gravedad de un astro X-emisor. Bajas estimadas: seiscientos mil millones de individuos, sumando los tres incidentes.
Vamos en camino. Nuestra misión se sustenta en nuestra fe. Ya una vez intentamos alcanzar un estado más elevado de pureza, rescatando de las garras de la muerte cósmica a otra especie mamífera de los confines del Supergrupo Local. Nuestro éxito fue total. Los Ddyr se portaron muy bien con nosotros; después de todo, los habíamos salvado de la extinción y de la absoluta inexistencia. Nos entregaron joyas, pieles, mercancías y alimentos. Aceptamos. No somos traficantes, ya lo saben, sólo somos pobres entes, peregrinos de las estrellas, Señores del Rayo Dorado, Mendigos de los Vientos Cósmicos, seres buenos y nobles, casi dioses.
La vez de los Terrestres no nos fue tan bien: nuestro piloto equivocó la relación radio-angular y pasamos de largo, consiguiendo frenar varios miles de parsecs más allá. Cuando comprendimos nuestro error, era demasiado tarde: la raza había sido barrida de la faz de su planeta.
No fue nuestra culpa; nuestra faena no fue la mejor de todo el Cosmos, lo admitimos, pero no siempre se puede cumplir la tarea a la perfección.
Pero basta de charla: los Huritas nos esperan y necesitan de nosotros. Su tiempo se acaba. Vamos en camino.
Somos los G'narr, o, como preferían llamarnos los pobres Terrestres, el Servicio Cósmico de Prostitutas.
Mensaje terminado. Solicitamos autorización para proseguir.
Adelante..
FIN
Marcelo Dos Santos
© 2002. Todos los derechos reservados
Prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio, sin
expreso consentimiento del auto
NOTA: Marcelo Dos Santos (el autor del anterior relato), además de ser un amigo de nuestra publicación, es un excelente escritor. Es, además, el editor de un muy buen boletín electrónico sobre literatura, que se publica periódicamente, y al que es posible suscribirse visitando su sitio web, www.marcelodossantos.com.ar.Y por si fuera poco, acaba de ser editado su primer libro: Ultimas Visiones, una antología de historias cortas. Desde acá, le deseamos la mejor de las suertes, y que logre publicar muchos libros más.
|
"ÚLTIMAS VISIONES" del autor argentino, residente en Florida (Buenos Aires), Marcelo Dos Santos. Martín Cagliani ( historiador argentino y escritor de ciencia-ficción) |
![]() |
Información adquisición en Argentina: lucdebonnet@ciudad.com.ar
Información adquisición en España y resto de países: hojasdeluz@mundo-r.com