Nº 131 - NOVIEMBRE 2008

Si bien inicialmente había planeado el viaje recorriendo muchos lugares relacionados con la obra de King en algún aspecto, la realidad es que estando allá me despejé y me dediqué a disfrutar el viaje y la excepcional ciudad que es New York. Y si bien me compré solo 2 libros (cuando había planeado traerme absolutamente todos los que me faltaban) y algunos DVDs, eso no quitó que King estuviese presente en varios tramos del viaje.

Durante esa primera semana del viaje no hubo mucho lugar para King. ¡Nueva York es inmenso!.Quien crea que Buenos Aires es grande (yo lo creo), bueno…no se compara con Nueva York. Recorrimos mil lugares, nos perdimos varias veces en Manhattan, en fin.

Relacionado con King hubo dos cosas. La primera fue que me encontré con uno de los mayores coleccionistas de King, con quien hablo bastante en foros norteamericanos dedicados al autor. Fue muy copado y charlamos un buen rato. Y la segunda fue una visita a Simon & Schuster, la editorial que publica, desde Bag of Bones, los libros de Stephen King. Gracias a la secretaria de la vicepresidenta (que era mi contacto dentro), pude conocer las instalaciones y me llevé de regalo una joyita: una de las pocas copias de críticos de Just Past Sunset, casí cuatro meses antes de su publicación. Aquí está la foto de la misma:

Luego de pasar una semana en la ciudad de Nueva York, alquilamos un auto y nos fuimos a Danbury, en Connecticut. Fuimos a visitar a alguien que me había invitado algunas semanas antes…

Para quien no lo reconozca, es Michael Whelan (el de la derecha... obvio), ilustrador del primer y último volumen de La Torre Oscura, la cubierta de la edición limitada de Christine y centenares de libros de ciencia-ficción, fantasía y terror. Había arreglado semanas antes con la mujer, con la cual tenía contacto desde la entrevista a Michael (publicada en INSOMNIA N° 100) y luego de comprar una de las láminas que tenía a la venta.

Los Whelan viven en una casa impresionante en una suerte de barrio cerrado. Nomás entrar la mujer nos atendió muy amablemente y fue a despertar a Michael. ¡Saludar a un artista impresionante como él no fue cosa de todos los días! Luego de conversar un rato pasó a mostrarnos los cuadros de su casa. No fue cosa de todos los días ver algunas de las ilustraciones originales de La Torre Oscura. Algunas del primer volumen y otras del séptimo. El momento sublime fue cuando me trajo la ilustración original de Roland internándose en el bosque con Jake (perteneciente al séptimo volumen) y la tuve en mis manos. ¡La misma fue realizada sobre una madera común y corriente!.

Las sorpresas no terminaron ahí. Pocos instantes después pude ver las ilustraciones que formarán parte de la nueva edición del primer volumen de la saga. Todas ilustraciones increíbles y más viéndolas en tamaño real y siendo originales. Luego de esto ya llevábamos dos horas en lo de los Whelan y no queríamos seguir molestando, por lo que hablé con Autrey (su eposa) para comprar dos láminas que ya le había encargado anteriormente. Una era la lámina del Rey Carmesí en su trono, la cual era para mi hermano. Michael amablemente escribió una dedicatoria para él. Y la otra era Roland en la Playa, la cual es la copia 219 y para la cual amablemente hizo un mini dibujo en lápiz al pie de la misma. Y en ese momento me dice “Un momento, te voy a mostrar algo que terminé ayer”, y de un cajón saca dos ilustraciones del nuevo volumen. Una era la entrada a Eluria, donde se veía una verja oxidada con gárgolas corroídas. Y la otra era la cara de una de las hermanitas de Eluria en su estado “vampiresco”. “Steve todavía no las vio”, me dijo. ¡Ambas me dejaron mudo!

Luego pasó a firmarnos los libros que habíamos llevado (yo llevé The Art of Michael Whelan, un libro de arte con varios de sus trabajos; y mi copia de The Gunslinger firmada por Stephen King (la cual ahora está firmada por ambos). Aquí está una de las fotos mientras firmaba el libro:

Ante la pregunta que muchos hicieron respecto a si saqué fotos dentro de la casa, obviamente que no. ¡Ni se me ocurrió preguntarlo!

Luego nos despedimos y nos fuimos a Boston para pasar la noche. Al día siguiente dejé a mis amigos en Boston y me fui a New Hampshire, más precisamente a Hampton Falls, donde está la editorial Donald Grant. Luego de perderme y terminar en una casilla de seguridad camino a una planta energética, volví sobre mis pasos y encontré la calle de la editorial.

Debo decir que tuve sensaciones encontradas cuando finalmente entré en la casa donde se producen las excepcionales ediciones. Por un lado fue un flash ver la cantidad de libros producidos, las copias raras, las ilustraciones originales (Robert Weiner, el dueño de la compañía, es fanático de la ciencia ficción y tenía varias ilustraciones originales). Incluso tuve en mis manos la única galera de impresión de la nueva edición de The Gunslinger, lo cual fue impresionante. Pero el lugar está muy descuidado y como si fuese muy poco importante. Pero… así y todo… ¡era la editorial Grant!

Volví a Boston a buscar a mis amigos (¡el tránsito en esa ciudad es un desastre!) y volvimos a la ruta. A eso de las 23:30 hs nos topamos con este cartel.


Por si no se alcanza a leer, dice “Bangor 123 millas”, y el que está señalando el cartel soy yo.

Bueno… para no hacer esta nota más extensa, continuaré en el próximo número…

¡Saludos!.n

 

Vacaciones en USA (I)

Un viaje inolvidable al
país de Stephen King

Ariel Bosi
Exclusivo para INSOMNIA

 

l pasado mes de julio, luego de ahorrar y planificar durante varios años, me tomé, junto a unos amigos, unas vacaciones que se salían de lo normal.

Me fui a Estados Unidos, más precisamente iniciando el recorrido en Nueva York y pasando por otros nueve estados. Por supuesto, Maine y la ciudad/pueblo de Bangor estaban en el cronograma.