Nº 131 - NOVIEMBRE 2008

SK: ¡En absoluto! La mayoría de los escritores de ficción son esquizofrénicos por naturaleza. Lo cual nos convierte en locos, supongo, pero es una locura rentable.

Steve: La segunda pregunta evidente: ¿qué piensas de la web reformada?

SK: Me encanta. Si no fuera así, sería extraño, porque fue una actualización bastante costosa.

Steve: ¿Deducible de impuestos?

SK [risas]: Pregúntame cosas que pueda contestar, Steve. El tema de impuestos no está en esa lista. Pero sí, probablemente.

Steve: ¿Entras ahí a menudo?

SK: Todo el tiempo. Curioseo por el foro. Es como ser una mosca en la pared. Cada cierto tiempo me siento atacado, pero a veces me lo merezco.

Steve: ¿Como cuando hiciste aquella estúpida declaración acerca de que si los chicos no aprendían a leer y escribir, acabarían en el ejército?

SK: ¡Ay! Pero he tenido que admitir que me expresé mal. La mayoría de los soldados que he conocido –y conozco muchos, porque Bangor es una ciudad con Guardia Nacional– leen y escriben bien. Pero por supuesto, los chicos que no leen ni escriben bien bajan sus puntuaciones en selectividad y tienen problemas para entrar en universidades con becas, y eso hace que el ejército parezca una buena opción. No hay nada malo en la opción del ejército -siempre que te des cuenta claramente de que estás cualificado para eso, eso es– pero los chicos se merecen tener más opciones. Leer y escribir se las proporciona. Eso es lo que quería decir.

Steve: ¿Así que si pudieras volver a hacer esa declaración…?

SK: La haría. Pero el hecho de que los escritores se expresen mal en situaciones en las que hablan no es nuevo; ¡por eso somos escritores! Y el punto principal es válido. Ni creo que nuestras tropas necesiten nuestra adoración constante y no cualificada. Son chicos y chicas duros. Pueden cuidar de sí mismos, y la mayoría tiene cosas más importantes de las que preocuparse que de si Steve King les falta el respeto o no en un evento PEN en Washington D.C.

Steve: ¿Y no pretendías faltar el respeto?

SK: Nop.

Steve: ¿Nuevo libro en noviembre?

SK: Sí, relatos. Just After Sunset, se titula. Quería titularla Unnatural Acts of Human Intercourse, y el editor tuvo un berrinche.

Steve: Me gusta ese título.

SK [se ríe como un maníaco]: ¡Por supuesto que te gusta, eres yo!

Steve: ¿Tienes un favorito en la colección?

SK: Hay uno titulado A Very Tight Place que me gusta porque es rotundamente asqueroso. También, dado que fue publicado en McSweeney’s, será nuevo para la mayoría de los lectores. Hay otras historias que fueron publicadas en revistas pequeñas, también. Una de ellas es Ayana. Me encantó el modo en el que salió esa.

Steve: ¿Y “N.”? Parece ser la única de la cual habla la gente.

SK: Sí, porque mi editorial se alió con Marvel Comics para crear una versión gráfica de la historia. Todavía se puede conseguir en la web. Gratis en algunos sitios, creo, pero me gustan las descargas iTunes de pagar-por-reproducir porque son tan nuevas y transparentes. También es nueva para la gente, porque es la única historia en Just After Sunset que no había sido publicada en ningún sitio.

Steve: ¿Es larga?

SK: Bastante. Sobre 21.100 palabras.

Steve: Ese fue tu intento de escribir una historia de estilo Lovecraft, ¿no?

SK: No Lovecraft; es un guiño a El Gran Dios Pan de Arthur Machen, que es uno de los mejores relatos de terror jamás escritos. Puede que el mejor en lengua inglesa. El mío no está ni siquiera cerca de ser tan bueno, pero me encantó la oportunidad de colocar junto el comportamiento neurótico obsesivo-compulsivo, con la idea de un macroverso lleno de monstruos. Es una buena combinación. Como algo Machen vs. Lovecraft: seguro, Lovecraft era definitivamente mejor, porque hizo más con estos conceptos, pero El Gran Dios Pan es más fácilmente legible. Y Machen estuvo ahí antes. Escribió Pan en 1895, cuando HPL tenía cinco años.

Steve: ¿Trabajando en alguna novela?

SK: Sí. El primer borrador casi está hecho.

Steve: ¿Cómo se llama?

SK: Under The Dome. Intenté escribirla por primera vez cuando tenía veinticinco años o así, pero el concepto era demasiado grande, y lo dejé de lado.

Steve: Es larga, también, ¿no?

SK: Oh Dios. [Risas] Es el doble de larga que Duma Key. Sobre 1500 páginas de manuscrito. El primer borrador pesa 8,6 kilos. Tengo pesadillas en las que el estudio arde con la copia en papel y el pendrive juntos dentro.

Steve: ¿Cuándo se publicará?

SK: Ni idea. Quiero tener el borrador hecho, y luego volver a trabajar en Ghost Brothers of Darkland County, que es el musical en el que estoy colaborando con John Mellencamp.

Steve: ¿Cuán cerca está el musical de terminarse?

SK: Gran parte está hecho. El primer acto (hay dos) necesita más trabajo, pero la música de John es absolutamente magnífica.

Steve: ¿Cuántas canciones?

SK: Ha hecho catorce, creo. No sé si están todas en el show o no, pero espero que sí. He llegado a creer que John es un genio de la música, pero el tema principal es que trabaja muy duro. Y espera que los que están a su alrededor hagan lo mismo. Tiene una familia agradable y un gran sentido del humor.

Steve: ¿Quieres hablar sobre política?

SK: Nah, la gente no quiero oír eso de mí. Diré que algo que me pone los pelos de punta es el pensamiento de la gobernadora durante dos años de Alaska, que llegaría a ser presidente si McCain lo consiguiese y luego muriese... no es algo que emociona. Parte de eso es por esa mentalidad derechista, pero en su mayoría es por… bueno, afrontémoslo: McCain es bastante viejo. En los límites superiores de las tablas actuariales de los seguros.

Steve: ¿Así que quieres hablar de política?

SK: Realmente, no. Tengo una pegatina de Obama en mi coche, y supongo que eso dice todo lo que necesita decirse. Llámame un liberal pesado si quieres, pero creo que sería agradable tener un tío inteligente dirigiendo las cosas, para hacer un cambio. Lo intentamos con el tonto y no funcionó demasiado bien.

Steve: ¿Alguna película más en el futuro?

SK: El Cadillac de Dolan, con Christian Slater. Es una producción bastante hermética, y lo que he visto parece magnífico. Mi viejo compadre de Kingdom Hospital, Rick Dooling, lo escribió, y –en las palabras de Bryan Adams– los diálogos cortan como un cuchillo pero está bien.

Steve: ¿TV?

SK: Faithful, el libro de los Red Sox que escribí con Stewart O’Nan, se supone que será una miniserie de HBO. El guión es podridamente hilarante, así que espero que lo hagan. Y para la gente que le gusta ese libro [Faithful], que lo intente con la novela de Stewart, Last Night at the Lobster. Es corto, y es maravilloso. Inolvidable, en realidad. Es un libro para leer mientras escuchas Workingman’s Dead [disco de Grateful Dead].

Steve: ¿Los Red Sox harán postemporada este año?

SK: Seguro.

Steve: ¿Las Series Mundiales?

SK: Creo que estarán allí, sí.

Steve: ¿Los Tampa Bay?

SK: La postemporada por los pelos. Los Rays van a tener un septiembre duro… y lo digo como un fan, porque Tabby y yo vivimos en la zona de Tampa durante el invierno y al principio de la primavera. [Risas] No queríamos ir a Florida, pero cuando te haces viejo, es la norma. De todos modos, ¿te diste cuenta de que los Rays han ido de ser los peores a ser los primeros cuando sacaron ese Devil de su nombre? ¿Coincidencia? ¡¡CREO QUE NO!!

Steve: ¿Vas a escribir otra novela después de Dome? Esos rumores de retiro están volviendo de nuevo.

SK: Los novelistas se retiran después de cada libro. Hasta que tienen su próxima idea.

Steve: ¿No has tenido tu próxima idea todavía?

SK: No, pero no estoy preocupado por eso.

Steve: ¿Qué te preocupa?

SK: Bueno, sabes, esa pregunta siempre me recuerda a una novela de Nat Hentoff. El mejor título del siglo veinte, en realidad: I’m Really Dragged, But Nothing Gets Me Down [Me Siento Realmente Arrastrado, Pero Nada Me Hunde]. Es una pesadez tener 61, pero sabes lo que dicen: los 61 son los nuevos 59. Y no me arrastra demasiado. Cuando lo hace, pongo rock and roll.

Steve: ¿Qué estás leyendo?

SK: A un novelista de misterio/suspense llamado Robert Goddard. Las obras completas, que son –felizmente- bastante largas. 17 o 18 libros, creo. El tipo es locamente bueno, y los libros son del tipo en el que te demoras para terminar. Sé que la idea de “me demoré” suena frívolo, pero con Goddard es cierto. Escritura limpia, personajes amables, grandes sorpresas - ¿qué más quieres por tus quince pavos? También estoy leyendo George Pelecanos – The Turnaround. Probablemente su mejor libro y el más centrado. Es ese tema del shock-del-reconomiento: realmente sientes que estás allí.

Steve: ¿Películas?

SK: Vi una magnífica titulada Tell No One. Es francesa, con subtítulos, pero basada en una novela americana de suspense de Harlan Coben. Tiene la mejor persecución a pie que he visto en veinte años. El final tensó mi credulidad un poco, pero después de una vida escribiendo fantasía, mi credulidad es muy elástica.

Steve: ¿Una credulidad doblemente flexible?

SK [risas]: ¡Yo diría triplemente!

Steve: ¿Música?

SK: Me encantó el nuevo disco de James McMurtry, Just Us Kids, y está el nuevo disco de soul de Al Green que es muy bueno: Lay It Down. Me encantó el single de I Kissed a Girl, de Katy Perry – tonta, pero esa imagen del sabor de su brillo de labios de cereza es justo la correcta, el detalle perfecto. También me gustó el single de Madonna, y - ¿es Metro Station? Es un grupo de chicos, creo, pero muy rítmico. Shake It, especialmente. El mejor disco del verano fue Viva la Vida, de Coldplay.

Steve: ¿Algo más que quieras decir?

SK: Sí. Vayamos a por una hamburguesa.

Steve: Apoyo la moción.n

 

SK: Auto-entrevista

El escritor de Maine
habla con sí mismo

Stephen King
Publicado originalmente en el sitio web del autor (Septiembre 2008)
Traducción de Soniarod

 

e vez en cuando Stephen King se sienta a entrevistarse a sí mismo para la web. Lo hizo de nuevo en septiembre de 2008. Aquí está.

Steve: La pregunta más natural para arrancar una entrevista como esta sería: ¿Es extraño entrevistarte a ti mismo?