La caja de Stephen King

Claudio Hernández, autor de más de 22 libros de diferentes temáticas, es un experto en la obra y vida de Stephen King.

En noviembre de 2016 publicó el ensayo Los inicios de Stephen King, trabajo que repasa de forma detalladas las primeras décadas del autor de Maine.

Ahora acaba de publicar La caja de Stephen King, antología de relatos propios inspirados en anécdotas de Stephen King y en su obra.

Sinopsis

El maestro del terror Stephen King, encontró una caja llena de relatos y manuscritos que pertenecían a su padre. Y desde entonces nadie desveló qué contenía dentro o si esto le influyó realmente a King en su obra. Este es un homenaje a Stephen King y sus historias.

«La caja de los relatos»: Steve encuentra la caja mencionada y a medida que crece desde la niñez hasta ser adulto, tiene sueños recurrentes y predice los hechos que se convertirán en los libros que escribió hasta alcanzar el éxito.

«El enterrador»: un enterrador a punto de jubilarse, con aspecto demacrado y huesudo, tras más de 40 años enterrando a los muertos de Boad Hill, nunca se preguntó, cuándo le llegaría la hora de morir él y, ni tan siquiera quién lo enterraría. Y es que no es bueno pensar mucho en los muertos.

«La chica 10»: un hombre casado tiene varios affaires con mujeres distintas, hasta que un día se le presenta la chica 10. Una modelo y escultural belleza de largas piernas y grandes ojos con un brillo verde en ellos. Pero tras quedar con ella en una habitación descubre la verdad y es que ella se muda de piel y tiene garras en las manos.

«Manzanas podridas»: Tom amaba sus árboles frutales, sobre todo los manzanos cuando en primavera eran un festín de colores. Le encantaban sus manzanas y cada día, oficiosamente se comía dos de ellas. Hasta que un día se encuentra cansado y en lugar de sus uñas ve como le crecen raíces y sus articulaciones se ponen rígidos.

«En la boca del gusano»: un usurero del siglo XVIII recuenta cada noche su dinero. Es el recaudador del pueblo porque tiene arrendadas una calle entera de casas que son de su propiedad. Y cada noche cuenta todas sus monedas guardadas en una caja fuerte hasta que un día le falta una moneda y descubre una mancha viscosa.

«El coco está bajo las sabanas»: Danny está aterrado. El coco ya no está dentro del armario ni debajo de la cama, tampoco en la oscuridad tras apagar la luz de su habitación. el coco está cada noche durmiendo junto a él bajo las sabanas. Y teme por la vida de sus hermanos.

«Todo lo que has perdido»: un viaje largo, en un carruaje. Un temporal de nieve. Los caballos galopando mientras respiran copiosamente. La mala suerte y el destino, quiere que tengan un accidente y bajo el carruaje el niño Bobby Brown está atrapado. Le duele la pierna. Mamá ha muerto y su hermana está embarazada. Pero a Bobby le entra un repentino dolor de apendicitis y su hermana rompe aguas. Maverick el padre y marido de la difunta Sue, tiene que enfrentarse a una difícil situación.

«Es hora de despedirse»: en un peculiar pueblo los que van a morir se despiden de su familia y van hacia la montaña sagrada, donde hay un cementerio y tras volver no todo es lo que parece.

«Nunca pronuncies mi nombre»: no me mires, no me veas y nunca digas mi nombre. La leyenda dice que si lo ves y pronuncias conjuntamente su nombre, él se apoderará de ti y te convertirá en un ser oscuro. Sacará tu lado más oscuro y cuanto más miedo le tengas, más se apoderará de ti. Pero eso es una leyenda y la realidad es que un loco se ha escapado del psiquiátrico y anda suelto a merced de sus impulsos asesinos. El sicópata va disfrazado de “NoNameMan” y matará a todos los chicos del campus que se crucen en su camino. Pero la leyenda existe en realidad y al final, cuando la casa de al lado del campus echa raíces y del subsuelo sale “NoNameMan” se muestra ante el sicópata aterrándolo y apoderándose de él. El asesino no sabe su nombre pero siente un inmenso miedo y él entra en su mente empujándole a hacer lo que más desea, cortarse el cuello para dejar de escuchar su nombre. Y no está solo.

 

Las excelentes ilustraciones de portada de sus libros son obra del ilustrador Iván Ruso.